
Vivir mirándonos autocomplacientemente, magnificando los aspectos que creemos positivos en nosotros mismos y congratulándonos de nuestros dones y de nuestros logros, nos encastilla y nos hace alcanzar ese exclusivista integrismo que denunciamos en los demás.
Abrámonos, no dejemos de observar esos mundos que nos rodean y deambulemos todos los días por esas otras realidades que nos complementan, que nos hacen crecer, que nos hacen íntegros…
Sir-Hope






