
M.M. es tímido y por eso soy yo el que cuelgo lo que podéis disfrutar si decidís invertir 20 minutos en ver este video. Lo malo no son los 20 minutos, se pasan muy rápido porque el tipo que habla es tan genial que me encantaría, de mayor, ser como él. Lo peor es todo lo que viene después: pensar sobre lo escuchado, reflexionar sobre lo que uno hace, darse cuenta de que a lo mejor está en un camino que conduce a ningún sitio al que desearía ir. Vedlo. Y si queréis, un día nos tomamos un café y lo hablamos. ¿Por qué no poder hacer reuniones de café para tomar decisiones de verdad? Es jueves y mi cerebro está de baja por agotamiento. El calor me mata, pero aquí va el asunto:
La sombra del nómada





